El pasado primero de diciembre se conmemoró un año más de lucha contra el SIDA en el mundo. La fecha es emblemática en tanto fue en ese día, en 1981, que el primer caso fue diagnosticado. A la fecha, más de 25 millones de personas en el mundo han muerto por esta enfermedad.
Si bien se han logrado avances tanto en el ámbito médico como en el social, falta aún mucho por hacer en esta materia en el mundo. La cura está aún por encontrarse así como una vacuna que lo prevenga. Los esfuerzos en materia de prevención –desde charlas, spots en televisión hasta completos programas de salud en los países del mundo- de organizaciones gubernamentales y ONGs se han ido multiplicando y los resultados están dándose poco a poco al estabilizarse y aún disminuir los números de infectados por VIH y aquellos diagnosticados con SIDA.
En México los esfuerzos no son menores: el programa que garantiza medicamentos para aquellos con VIH o SIDA que lo necesitan es ya una realidad en nuestro país, campañas de detección y prevención, educación para informar a grupos vulnerables, son algunos de los esfuerzos que en nuestro país se dan a diario, sin dejar de lado el esfuerzo de las múltiples organizaciones sin fines de lucro que amplían el efecto de información para evitar un aumento en los casos en México.
Si bien el SIDA ha pasado de ser una enfermedad mortal a una enfermedad crónica degenerativa debido a los medicamentos y tratamientos a disposición, existe aún otro obstáculo, esta vez social, al que se enfrentan quienes lo padecen no sólo en México sino en el mundo entero: la discriminación y exclusión de quienes lo padecen, debido a la falta de información y al ruido mediático alrededor de la enfermedad -que esconde a la persona detrás de los síntomas, si los hay, o detrás de un nombre como SIDA o VIH que no la representan-.
El apoyo, la simpatía y la mirada que descubre al ser humano detrás de síntomas y nombres de enfermedades son elementos necesarios para llegar a una comprensión e inclusión del ser humano más allá de nombres y adjetivos.





Un Comentario
NO AL SIDA EL SIDA NO PUEDE CON NOSOTRO LUCHA CONTRA EL SIDA