No muy conocido fuera del ámbito de la comunidad científica, el axolote es una salamandra metamorfoseada en peligro de extinción que habita en los canales de Xochimilco. Científicos de todo el mundo estudian la capacidad que posee este espécimen para regenerar algunas partes de su cuerpo varias veces a lo largo de su vida.
Tiene la extraña apariencia de un renacuajo de unos 15 centímetros de largo con prominentes branquias peludas. No en vano su nombre en náhuatl -axolotl- significa monstruo acuático y hace referencia a un mito azteca que sostenía que esta peculiar salamandra era la reencarnación del dios del rayo fulminante Xólotl, quien sufrió una metamorfosis para evitar ser sacrificado.
El axolote logra reproducirse con facilidad en los laboratorios, donde se realizan experimentos con especimenes en cautiverio encaminados hacia la investigación de la regeneración de tejidos humanos.
En este sentido, el departamento de defensa de Estados Unidos ha realizado una importante donación para financiar las investigaciones científicas que podrían ayudar en el futuro a los más de 1.000 soldados que perdieron alguna extremidad en las guerras de Irak y Afganistán.





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