Giorgio de Angeli: pasión por la gastronomía

Figura histórica de la gastronomía mexicana, este mexicano por adopción y elección, marcó diferencias en la perspectiva que se tenía de la gastronomía mexicana.


La pasión por la buena cocina está en el corazón de todos, quién no atesora el sabor, el olor y la profundidad de la experiencia de aquel platillo que marcó la diferencia entre comer y degustar, entre alimento y placer.

Entre esos apasionados de la buena cocina, hay uno, extranjero, que llenó su corazón de la gastronomía de México y marcó un cambio en la percepción que de ella se tenía, allá por los años 70 del siglo pasado. Este hombre, italiano de nacimiento y mexicano por adopción y derecho, fue Giorgio de Angeli. Editor, gastrónomo, periodista y escritor, llegó a México luego de un largo de viaje experiencias por su país natal, Perú y Argentina. Aquí conoció a Alicia Gironella con quien se casó y compartió su trabajo como conocedor, investigador y promotor de la gastronomía mexicana.

Con ella creó el restaurante El Tajín, de gran prestigio culinario, y publicó el Gran libro de la cocina mexicana y El Larousse de la cocina mexicana. El creó, en nuestro país, la crítica de restaurantes y además compartió su conocimiento y puntos de vista sobre la cultura culinaria en libros como El mundo del vino, Guía gastronómica de México y Comer como Dios manda, entre otros. Así mismo, su perspectiva de la cocina como saber y sabor se vio concretado al traer a México el movimiento Slow Food, que pugna por una revalorización de los alimentos y de quien los cultiva.

Finalmente, Giorgio de Angeli murió aquí, en México, su país por adopción y elección, el pasado 29 de mayo, dejando tras de sí una larga lista de logros, publicaciones y amigos, y un legado que hace de la cocina en general y de la gastronomía mexicana en particular una pasión que supo despertar, alimentar y compartir hasta los últimos días de su vida.

Deja tu comentario

Tu dirección de e-mail no será publicada