Patricia Rosas Lopátegui sosteniendo los dos tomos de la publicación “Óyeme con los Ojos”.
 
 
 
Patricia Rosas Lopátegui sosteniendo los dos tomos de la publicación “Óyeme con los Ojos”.

Leer lo que casi no se lee en México: Patricia Rosas Lopátegui y 21 escritoras mexicanas

Patricia Rosas Lopátegui ofrece una compilación de las 21 escritoras mexicanas que han trasgredido, en forma y fondo, el escenario literario Mexicano.

Patricia Rosas Lopátegui ofrece una compilación de las 21 escritoras mexicanas que han trasgredido, en forma y fondo, el escenario literario Mexicano.

La primera escritora trasgresora, polémica y revolucionaria en México fue indudablemente Sor Juana Inés de la Cruz. A través de su estilo barroco trasgredió no sólo en el ámbito literario mexicano, sino en la cultura, las instituciones, el amor y la vida. A partir de ella se puede decir que se desencadenaron las siguientes épocas en la literatura mexicana. En “Óyeme con los Ojos” Patricia Rosas Lopátegui nos ofrece un recorrido vastísimo por los momentos en la literatura de mujeres mexicanas, mujeres que, como Sor Juana, se atrevieron a hablar de su época y revolucionaron las letras. A través del acercamiento a la literatura que casi no se lee también podemos conocer un México visto a través de otros espejos, un México que nos habla desde la piel expuesta al machismo sutil (pero no menos lastimoso).

En “Óyeme con los Ojos” Patricia Rosas Lopátegui, nos ofrece una exquisita compilación de las mujeres que trasgredieron en su época, que se atrevieron a hablar de lo que ninguna otra mujer en su tiempo.

Hacer una diferenciación entre escritoras y escritores mexicanos muy bien podría incitar al debate, algunos podrán argumentar que la literatura es, que el autor es una entidad separada de la obra y que al final, es la obra la que perdura. Que no tiene porqué existir una diferenciación entre el género del autor o la autora; lo que trasciende es la obra en si. En un plano utópico, esta realidad sería la más favorable para todos, porque, de ser así, se publicarían mucho más escritoras que las que se publican hoy en día y que se han publicado desde el siglo pasado en México.
Ante este panorama, es pertinente preguntarnos; ¿por qué en el escenario literario mexicano son los escritores los recordados, los galardonados, los estudiados? Las escritoras, salvo algunas cuantas, han quedado al margen y su obra ha sido olvidada. No se trata de defender a las escritoras mexicanas, sino de preguntarnos por qué necesitan defensa, por qué no se leen.

El lector elige lo que ha de leer por muy diversas razones: recomendaciones, curiosidad por el autor o la autora, y parte del encanto en comprar un libro es el misterio que yace en su interior. El lector es curioso y agradece propuestas, el lector se interesa por saber. Sin embargo, en México, la oferta de libros escritos por mexicanos se ha restringido a unos cuántos autores que son reconocidos, aplaudidos y por supuesto, disfrutados.

Lo curioso es que en México encontramos piezas literarias de una exquisitez inigualable que lamentablemente no tienen manera de presentarse ante el ávido lector. Ésta es una de las razones que incitó a Patricia Rosas Lopátegui a crear un libro de literatura de mujeres mexicanas, literatura creada por mujeres revolucionarias que reflejan su tiempo en las letras, literatura que rompe cánones estéticos y abre la consciencia crítica de la época en que vivieron. Sor Juana Inés de la Cruz, como precursora, tuvo el atrevimiento de enfrentarse con su estilo barroco a una sensualidad sacra. Nahui Ollin asumió por primera vez la sexualidad femenina al proclamar su propio derecho al deleite de lo sensual. Antonieta Rivas Mercado hace una crítica férrea a la iglesia católica al decir que es ésta la que establece los roles de las mujeres a seguir, una amante de la educación. 21 mujeres, entre ellas Nahui Ollin, Nellie Campobello, Elena Garro, Guadalupe Amor, Rosario Castellanos, Inés Arredondo, Elena Poniatowska, Beatriz Espejo, Sabina Berman, Estela Leñero, Ana Clavel y Carmina Narro. También se encuentra parte de la obra de Antonieta Rivas Mercado, María Luisa Mendoza, Amparo Dávila, Luisa Josefina Hernández, Silvia Molina, Cristina Rivera Garza y Liliana V. Blum, quienes ofrecen un verdadero compromiso y una preocupación por la estructura, son creadoras de formas, magas en la creación de espacios temporales.

El reto: abrir nuevos caminos para el lector, ofrecer un panorama literario amplio, difundir este material en librerías de prestigio, en escuelas, bibliotecas e instituciones; impregnar el pensamiento de la riqueza vasta que existe en el escenario literario de nuestro país.

Y es ante este panorama que Patricia Rosas Lopátegui lanza un llamado para revalorar la literatura mexicana, estudiarla a través del libro “Óyeme con los ojos”. Los lectores tendrán la oportunidad de conocer profundamente a cada una de las autoras, de entretenerse, de usar los tomos como material de consulta. En palabras de Patricia Rosas Lopátegui, “cualquiera disfruta este libro, es para todos los géneros, todos los gustos, es diverso, rico, rescata una época (los años veintes y treintas) ofrece aspectos de la vida de las escritoras, entrevistas y remembranzas.”

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