La chía: tesoros nutricionales en un empaque pequeño

No sólo es el producto vegetal que ofrece más ácidos grasos Omega-3, sino que además tiene un alto contenido de fibra, proteínas, minerales y vitaminas.

Es pequeñita pero llena de tesoros: la chía, una semilla cuyo cultivo estaba entre los más importantes durante la época precolombina. Ya entonces era considerada como un alimento nutritivo y completo tanto para los guerreros como para la población en general. Esta semilla, originaria de México y Guatemala, fue prácticamente olvidada debido a la prohibición de su cultivo después de la Conquista y finalmente relegada como alimento. Sin embargo, su cultivo y consumo se mantuvo en algunas partes de México -el agua de chía, por ejemplo, tradicional en algunas regiones del país-.

Hace algunos años, esta semilla mostró por qué antaño era tan preciada: se descubrieron los valores nutricionales que ofrece a quien la consume. No sólo es el producto vegetal que ofrece más ácidos grasos Omega-3 –el doble que el salmón y otros peces-, sino que además tiene un alto contenido de fibra, proteínas, minerales y vitaminas, ello la hace particularmente importante para la prevención del cáncer, auxiliar en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, disminución del colesterol, regular el sobrepeso, entre otros muchos beneficios.

La popularidad de la chía ha ido creciendo en países como Argentina, Chile y el propio México, donde se ha reconocido que los productos derivados de la chía tienen un potencial económico importante, ya sea extrayendo los ácidos grasos Omega-3 para su venta en cápsulas, o como fuente de fibra.

Las narraciones de guerreros que podían mantener campañas con sólo un poco de chía para sobrellevar el día se entienden gracias a las investigaciones que revelan los tesoros que esta semilla tiene para ofrecer. Los beneficios nutricionales y económicos son elementos que traen de vuelta un alimento mexicano por tradición; como el amaranto, la chía vuelve del pasado para hacerse presente en el México actual.

1 Comment

  1. by Hugo Zagal Maldonado on 21 de julio de 2010  02:47 Responder

    Sr. Carlo
    Para evitar la generación de mitos y leyendas urbanas ¿fuera tan amable en citar la fuente de donde extrajo la información de "Las narraciones de guerreros que podían mantener campañas con sólo un poco de chía para sobrellevar el día"?

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