La recuperación de la historia desde nuevas relecturas, que la resemantizan y vigorizan, o el gusto por el valor de su implicación como material para crear narrativas divergentes, unido a miradas en torno a ciertos hechos sociales y políticos constituyen aspectos básicos de la obra de Mario García Torres (Monclova, 1975). Por segunda vez este mexicano, residente en Los Ángeles, se presenta en Taka Ishiii Gallery de Tokio para ofrecer ahora, y hasta mediados de diciembre, el film Unspoken Dailies -que da nombre a la exposición-.
A lo largo de 66 minutos de duración García Torres propone con este trabajo una reflexión en torno al tiempo, lo no dicho y el olvido. Un ensayo escrito por él años atrás ha sido adaptado para el film, realizado en México D.F. con la dirección fotográfica de Alexis Zabé y la actuación de Diego Luna. La grabación construye su discurso con el apoyo de imágenes subtituladas, estimulándose con la configuración visual del film ideas sobre la memoria, la inmaterialidad y el entendimiento de la inmediatez; en una narración carente de diálogos que rememora nociones del arte conceptual como práctica artística.
En las piezas de García Torres es frecuente respirar un halo de nostalgia que en ocasiones está asociado con la recuperación de trabajos inacabados de creadores conceptuales. Precisamente esto sucede en Unspoken Dailies, donde se redime la figura de quien hiciera de la caída libre -como acto- una metáfora literal de la existencia y su norte creativo de experimentación, Bas Jan Ader (1942-1975); creador sobre el que se siguen tejiendo hipótesis en torno a su extraña desaparición, a la vez que su trabajo cada día es más apreciado y estudiado.
Como es sabido, Duchamp fue el gran fundador de la autoreferencialidad del arte en el siglo XX, más allá de aquellos gestos previos venidos de otras épocas que hablaban del interés por búsquedas de esta naturaleza -aunque no propiamente desde la contundencia material que propuso el artista francés con sus ready-made-. Lo cierto es que la inquietud por convertir el arte en su propio objeto de reflexión, al margen del capítulo especial que implica la trascendencia y amplitud de las experimentaciones de los años sesenta y setenta, sigue siendo en la actualidad el tema de trabajo de muchos creadores y este es el caso de García Torres. Su interés por rescatar no sólo la historia del arte, sino más específicamente, la del arte conceptual y su sentido como práctica artística, le han permitido estructurar un trabajo profundo en el que, paralelo a esa revisión, funda su retórica en el cuestionamiento del discurso institucionalizado que los museos, y la cultura en general, plantean en sus dinámicas de funcionamiento. García Torres hace uso de proyecciones de diapositivas, fotografías, instalaciones, intervenciones y videos para ahondar en los detalles que han pasado desapercibidos en la historia del arte o que han sido poco atendidos y poseen, además, amplias posibilidades de reflexión.
El artista mexicano ha declarado esforzarse por mantenerse alejado de la definición de un estilo propio. Su obra, responde a la idea de trabajar de forma continuada para alcanzar el límite de lo que hace y por ello, la definición de un estilo supondría la imposibilidad de lograr esto. Durante los últimos años García Torres ha mantenido un pulso constante en la proyección de su obra a nivel a internacional, gracias a su demostrada capacidad de reflexión. De hecho, representado por una de las galerías más relevantes del arte contemporáneo, la White Cube Gallery de Londres, este creador también ha participado en: Biennale di Venezia, Yokohama Triennale o Moscow Biennale, además de haber exhibido su trabajo en instituciones como: Tate Modern de Londres, Kunsthalle Zürich, MCA Chicago, Musée d’Art Moderne de la Ville de París, Museo Reina Sofía de Madrid, Stedelijk Museum de Ámsterdam, Jeu de Paume de París o Frankfurter Kunstverein. Es así como ese interés por llegar al límite también lo ha llevado a desarrollar una labor en el ámbito curatorial, editorial y académico que permiten comprender la importancia del trabajo de este mexicano y el valor de sus aportaciones en sentido integral, siendo necesario valorar sus esfuerzos por demostrar cómo la historia del arte no puede ser vista como un cul de sac, sino precisamente, como una fuente inagotable de expansión para brindar nuevas lecturas y narrativas en torno a ella.
Mónica Nuñez Luis / Views of Art
1 Título actualizado en 30/11/09.





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