El grito de independencia es la fecha por antonomasia de la mexicanidad, es el momento en que aparcamos nuestras diferencias y gritamos al mundo entero y sobre todo a nosotros mismos que ¡Viva México! porque en el fondo, y no podemos ni queremos evitarlo, somos unos enamorados de ese país que comenzó a concebirse independiente 199 años atrás.
Camino del Bicentenario de dicha celebración, suenaMéxico estuvo presente este 15 de Septiembre del 2009 en la residencia de la Embajada de México en Madrid y conversó con el Sr. Jorge Zermeño Infante, embajador de México ante España y el Principado de Andorra, responsable de dirigir el grito de Independencia ante los mexicanos ahí reunidos.
Los jardines de la residencia de la calle Pinar (que es un edificio distinto al de la embajada mexicana), muy cerca del Paseo de la Castellana, fueron el escenario de una fiesta que reflejó en su totalidad la cultura y tradiciones mexicanas y transportó a los asistentes a un México vivo a kilómetros de distancia de casa. El evento, realizado con el apoyo y patrocinio de empresas mexicanas que tienen presencia en España y de restaurantes mexicanos afincados en Madrid, contó con tacos, tortas de mole, aguas frescas, cerveza mexicana, mariachi y demás elementos necesarios para olvidar la distancia.
Aunque la celebración del grito en España no deja de tener su punto de ironía, la fiesta se convierte en un estandarte de la identidad nacional ante el pueblo español. El evento fue cubierto por relevantes medios españoles, como El País o El Mundo que ha publicado un artículo titulado ¡Viva México!, donde destaca el orgullo de país que sentimos los mexicanos. El evento así, además de celebración para los mexicanos, traslada y refuerza la imagen de México en los medios extranjeros potenciando los ámbitos culturales, turísticos y empresariales que tan necesarios son para nuestro país.
En la entrevista, el embajador mencionó que para él, “…la fiesta se vive con la alegría de recordar nuestras raíces pues México es una nación pluriétnica y pluricultural donde desde Baja California hasta Yucatán hay una comunión de valores y sobre todo de orgullo de compartir el ser Mexicano…”
El grito se da con la misma emotividad y emoción aquí en España que en México, pues se celebra por igual con mexicanos, aseguró el embajador quien ya había protagonizado este evento en Torreón, Coahuila, ciudad de la que fue alcalde: “…celebrar esto en cualquier municipio o embajada, que es territorio mexicano, nos hace revivir tradiciones y sentirnos cerca de nuestra gente y de lo que somos.”
Al ser cuestionado sobre las reacciones que ha encontrado en los españoles ante la fiesta de independencia de México -excolonia española- en pleno centro de Madrid, el embajador dijo que había encontrado “que causa mucha sorpresa y envidia de la buena que los mexicanos disfrutemos mucho de los símbolos patrios, de la bandera, de ese sentido de mexicanos que nos une”. Lo que confirma que nuestro país es reconocido por extranjeros como un país con una gran identidad nacional.
Aunque a la fiesta estaban invitados mexicanos (la asistencia al evento fue gratuita y se repartieron dos entradas por pasaporte mexicano en la embajada la semana anterior al evento), muchos de ellos acudían con parejas o amistades de otras nacionalidad, latinoamericanos y europeos, sobre todo españoles, con lo que la fiesta fue un evento patrio con tintes internacionales en la que la alegría de los nacionales se unió a la sorpresa de los extranjeros (que por demás estaban en casa) ante el festejo.
Tras el grito y los toques de campana, sonó el himno nacional mexicano que fue cantado por todos los asistentes y posteriormente el mariachi llenó con su música los jardines para que la fiesta terminase de ser la noche mexicana perfecta, de mexicanos y para mexicanos, al otro lado del Atlántico. Al final, todos los asistentes, mexicanos y extranjeros terminaron unidos en un mismo grito, ¡Viva México! y es que es tan fácil sentirse mexicano cuando se re-conoce la alegría, tradiciones y costumbres de nuestro pueblo. Una noche para unir a la colonia mexicana en y con el extranjero, y es que, aún desde la lejanía y la añoranza, a sabiendas que toca trabajar durante todo el año para llegar en mejores condiciones como país a los 200 años de Independencia, cada noche de grito recuperamos la esperanza de ver nacer esa gran nación que todos proyectamos y sabemos potencialmente es México.
Para ver la galería de fotos del evento.





Un Comentario
Cuando me fui era la medianoche y la raza apenas empezaba a calentar garganta. Aun quedaba botana y por todas partes había cheve y desparpajo. Mi novia que es inglesa alucinaba con el ambiente, los pelos parados de unos, los pelos engominados de otros, los fresas los hippies y los mexas a secas. Pero lo mejor fue el mariachi, norteño y tequilero, cantando entre la raza en horas extras…