Como única parada en el continente americano llega desde la capital inglesa, tras su paso por el Museo d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), la exposición antológica dedicada a Cildo Meireles (Río de Janeiro, 1948), uno de los creadores latinoamericanos más sobresalientes del ámbito internacional. La muestra constituye un esfuerzo muy importante del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MuAC) de la Ciudad de México, al haber logrado llevarla a sus espacios. Si bien la curaduría ha estado a cargo del museo inglés, de la mano de su director, Vicente Todolí, y su equipo, Guy Brett y Amy Dickson, hay que destacar que la exposición en el museo mexicano posee las mismas características que la mostrada en las dos ciudades europeas.
La obra de Meireles, compleja y amplísima, ha estado influenciada desde sus inicios por todo aquello que rodeaba al artista cuatro décadas atrás. Cuando la abstracción racionalista de los años 50 estaba siendo especialmente cuestionada en Brasil, por su exceso de racionalidad y su atención dominante en la visualidad, surgía entonces el neoconcretismo como potenciador de la relación con el espectador y la búsqueda de la mirada sensible hacia el arte; en ese contexto fue donde Meireles definió su posicionamiento artístico. Poco después, el arte conceptual y el land art iniciaban la apertura de un nuevo universo discursivo para la creación, del que el brasileño también se apropió y supo fundir con el personal carácter político, filosófico, histórico, científico, antropológico, poético y sensorial que imprime siempre a sus trabajos. Sin embargo, el camino seguido por este artista a partir de los maestros neoconcretistas, Lygia Clark, Lygia Pape y Franz Weissmann, se dislocó en 1964 con la dictadura instaurada en Brasil. No obstante, aquella situación le permitió asentar ciertas preocupaciones que expandieron su imaginario y fascinación por lo simbólico y metafórico. El valor de la historia y la naturaleza cultural indígena, la ampliación del capitalismo en el mundo, la incomunicación y el espacio natural, son algunos de los asuntos básicos del corpus estético que conforman la obra del inquieto y crítico Meireles. Pero en ésta destaca en todo momento, el papel activo del espectador frente al arte, gracias a la necesidad de asumir un nuevo uso de la vista, el tacto y el olfato frente a las obras.
La exposición del MuAC muestra una amplia perspectiva del trabajo del brasileño con piezas realizadas entre 1967 y 2008, en donde pueden apreciarse buena parte de sus series más importantes que comprenden instalaciones, objetos y dibujos. Todo este material, que representa unas ochenta piezas, demuestra por qué ha sido merecedor de diversos reconocimientos a nivel internacional, entre los que se distingue el Premio Velázquez de Artes Plásticas (2008), concedido por España. La muestra, además, deja ver el uso de un registro absolutamente amplio en escala y materiales. Piezas inmensas o minúsculas evidencian con igual fuerza los intereses y preocupaciones del carioca, las cuales persiguen cuestionar, sobre todo, asuntos sociales, incidir en el tratamiento del sentido poético del discurso y confundir nuestra percepción a partir de lo que creemos ver; para desmitificar, tal como lo hiciera Marcel Duchamp, la mirada y uso estandarizados de los objetos. Es pues que esta exposición, abierta en el MuAC hasta enero de 2010, es una demostración de la sutileza discursiva de una obra crítica en tanto que poética y variada.
Mónica Núñez Luis / views of art





2 Comentarios
La exposición es muy agradable y distinta para nuestros sentidos.. algo que no había vivido antes, por lo que puedo recomendar un paseo por este gran espacio.
http://museosgalerias.suite101.net/article.cfm/museo_universitario_arte_contemporneo
muy buena la exposición y padrísimo este artículo, ahora que lo leí he comprendido mejor su obra. No dejen de visitar la exposición.
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